El arte de vivir integrando es la constante reunificación de nuestros fragmentos vitales.
Vivir con intensidad y pasión significa, estallar a veces en mil fragmentos que irradian luces diversas, brillantes, coloridas, como los cohetes de las ferias. Luego se apagan y caen en tierra.
Recoger los fragmentos, reunificarlos y darles su lugar, su sentido y su calor es la espiritualidad y por cierto, una urgente espiritualidad para no quedar apagada y dispersa en pedazos sobre la tierra
Es necesario retomar cotidianamente nuestras historias personales. Es nuestra responsabilidad crear una propia biografía y asumir nuestro propio y peculiar camino vital. Hacerlo constituye un proceso que ocupa la vida entera.
La lógica de la complejidad, la lógica de la interconexión, la lógica de la relación es el tejido de la vida, una red inseparable de vinculaciones. Decía Aurobindo, un sabio hindú: "Todo está en cada uno y cada uno está en todo".
Conectar, relacionar, vincular ¿y luego?. Vienen los "cada día" y otra vez a estallar.