Los pueblos indígenas expresan un hondo sentimiento ancestral de pertenencia al cosmos compartido colectivamente.
Se organizan siguiendo el estilo de la naturaleza y se integran espontáneamente al medio ambiente, a sus ciclos en sus construcciones vitales.
Un tipo de sociedad organizada por analogía al ecosistema biológico.
Paso de una cultura ego-céntrica a una cultura eco-céntrica. Sabemos que si algo define al eco-sistema es la co-existencia, la convivencia de lo que nace y de lo que muere, de la diversidad siempre cambiante de los tiempos.
Lo digo muchas veces, creo es clave asumir nuestros ciclos y nuestros tiempos, vivirlos como regalo, como oportunidades, y como ofertas de camino para otras generaciones.
Ofrecer una voluntad de vivir sin rechazar nada de lo que existe hoy.
"Fue mi destino amar y despedirme" escribe Pablo Neruda en sus poemas.
El infinito ir y venir de la Vida. ¿Dónde está la verdad, nos preguntamos, en aquello que perdura a través del tiempo o en lo que se agota con su paso?
En realidad estas reflexiones son conversacionales, es decir, es dar vueltas juntas a la realidad de la vida.
Nuestro reto es hoy construir espacios de humanidad en cada rincón de la tierra.
Los espacios son caducos, frágiles, fugaces, pero lo que es humano permanece.