Aproximaciones a la realidad-logía.
Un proverbio árabe sentencia que nos parecemos más a nuestro tiempo que a nuestros padres.
Es clave la fidelidad a nuestro tiempo, la atención al Espíritu de nuestro tiempo.
Nuestra vida no es asentada, ni sedentaria, es una vida en "viaje", en las calles y en los caminos de la historia.
Somos históricas, personas tejidas en la historia.
Vivimos en tiempo de globalización, pero también en tiempos de localización, según Roland Robertson: "Glocalización", es decir que lo global y lo local no se excluyen sino se implican mutuamente.
¿Hablamos la lengua de nuestro tiempo?
Sí, deseo, deseo apasionadamente llegar a tiempo.
¿Somos felices de vivir en nuestro tiempo sin añoranzas inútiles?
¿Sufrimos el dolor y el amor de dar a luz un tiempo nuestro?
¿Es posible escuchar los gritos de nuestro tiempo?
¿Por qué no leer lo que ocurre en nuestro tiempo, no sólo oficial y literalmente, sino cultural y simbólicamente?
¿Nos descubrimos creadores de nuestro tiempo?
¿Qué hacer para impedir que no se nos escape el Espíritu de nuestro tiempo?
¿Cómo reconvertir en sabiduría el paso del tiempo?
¿Y si por fin, se nos acabó el tiempo, cómo renacer en la oportunidad de un nuevo encuentro?