1. Introducción
He aquí un propósito alucinado: VIVIR.
La mayor comprensión de Jesús de Nazaret consiste en recibir su herencia, su regalo, la VIDA. (Jn 10,10) "He venido a traer vida y vida en abundancia". "Yo soy el pan de vida" (Jn 6,48).
1.1 El objetivo del taller es crecer en amor a la vida, a la vida cotidiana. Hacer un alto en el camino para represar el amor, pero no con el objetivo de cerrar las compuertas, sino para abrirlas en el momento oportuno y dejar correr esta energía vital.
Nuestra vocación teológica significa vivir, participar en nuestro mundo, en su claro-oscura realidad, decidirnos a entrar en su proceso histórico.
1.2 Vamos a arriesgarnos a dar algunas definiciones:
- Bio-logía: reflexión sobre la evolución de la vida
- Bio-filia: Amor a lo que trae vida.
- Bio-cracia: Descubrir el poder de la vida
- Vida-logía: Arte de vivir el cada día
1.3 Relato de las mujeres del grupo Chipko:
En una aldea del Himalaya llegó una compañía maderera con la intención de cortar los bosques para utilizar la madera.
Esta es la vidalogía, abrazar la vida, abrazar lo que amamos, para impedir las amenazas de la muerte.
1.4 Gracia y vida.
El contenido del concepto tan tradicional de "gracia" , hoy lo podemos traducir por "vida".
1.5 Pan-en-teismo. Todo no es Dios, como dice el panteísmo, pero sí Dios está en todo, afirmamos recordando a Ivonne Guevara.
Sugerencias para profundizar:
- Relatos de nuestras historias de vidas personales y colectivas
- Recordando a Mario Benedetti: "Somos militantes de la Vida" ¿Cuáles son los signos de esta militancia nuestra?
Hay una gran interconexión para Jesús entre el pan y la vida, como ejes de su anuncio de la utopía de Dios.
No se trata de formulaciones definitivas, sino que nuestra reflexión nos ilumine al caer de la tarde cuando llegan las sombras. Vivir el taller es, pues, asumir la conciencia de estar vivas.
Más a menudo en esta etapa, nos surgirán PREGUNTAS. Es importante comprender que existen preguntas para responder, para solucionar, y hay preguntas para convivir con ellas en la vida.
Es decir, a veces nos encontramos abriendo nuestro camino preguntándonos. No nos preocupemos. Las preguntas no paralizan, al revés, dinamizan y desinstalan.
Es cierto que en ocasiones nos pueden dar angustia, pero son como fogonazos, chispazos de luz que nos acercan unas a las otras, porque vivimos juntas, somos juntas, y no podemos caminar en solitario.
Así, pues, preguntas para responder, preguntas para acercarnos. Preguntas...preguntas.....
Las mujeres de la aldea decidieron una estrategia para bloquear tal proyecto. Llegado el día en que los trabajadores con las aserradoras entraban en el bosque, encontraron a las mujeres de la aldea, cada una de ellas, abrazando a un árbol. No les fue posible talar el bosque.
Así hablaba Lucas (1,28-31) cuando decía de María "llena de gracia", es decir "llena de vida", portadora de vida. Es un quehacer teológico impostergable comprender la vinculación entre gracia y vida.
Dios, la más profunda realidad de nuestra vida.
Cada ser tiene su autonomía y realidad propia, pero en "El vivimos, nos movemos, y somos", como hablaba Pablo en el Areópago. (He. 17,27-28)
2. Sensibilidad Holística
Hoy el nuevo paradigma cosmológico nos habla del holismo, es decir la capacidad de participar en el concierto del todo, de la totalidad
2.1 Ante cierta prepotencia de los enunciados hoy sugerimos la humildad de las metáforas para explicar la realidad desde la perspectiva holística.
- Metáfora de la vida como SINFONÍA: organización de la diversidad de nuestras voces vitales en una voz colectiva. Todas somos claves y cada una interconectada con la otra ofrece el regalo de la armonía.
- Metáfora de la vida como RETAZO: ¿Conocen un gran mantel de retazos? Cada retazo en sí no representa nada, sino en relación con el conjunto.
- Metáfora de la vida como VIAJE: diversidad de caminos que se encuentran. Hay viajes como el de Ulises hacia Itaca, con la nostalgia del regreso y la añoranza del retorno.
- Metáfora de la vida como un ENTRELAZADO DE REDES: la vida un gran tejido, más que un universo, el multiverso, como dice Raymond Panikar.
2.2 Una moratoria a la razón y una oportunidad al corazón
Llevamos años dentro de una centralidad de la razón, como paradigma explicativo de la vida planetaria. Culmina esta etapa con Descartes: "Pienso, luego existo" y con el filósofo Bacon, y su rotunda afirmación "saber es poder".
Sí, vamos a darle en este tiempo nuestro una moratoria a la razón y una oportunidad a la relación.
Sugerencias para profundizar:
- Crear metáforas para expresar que estamos vivas
3. Nuestro acontecer en el tiempo y los ritmos vitales
3.1 La sabiduría del tiempo en Eclesiastés 3,1-11 como la sucesión cíclica de la vida real con su llamada a aceptarla.
3.2 Entregar el control del tiempo es adecuarse a los ritmos de la vida. Nacer, crecer, morir y transformarnos en un nuevo renacer. Como dice Chiang Tse, filósofo chino: "Todas las cosas brotan de gérmenes y vuelven a ser gérmenes".
Como mujeres nuestras tareas del hogar están profundamente selladas por la caducidad: quitar el polvo, lavar, hacer una buena comida. Pasan rápidamente y es necesario volver a empezar.
3.3 Vivir, convivir es una gran tarea de armonizar los ritmos vitales. Todas no estamos en la misma etapa.
3.4 La vida como proceso.
3.5 El caos y la vida:
Llegando a síntesis: la centralidad de la vida nos llama a una sensibilidad holística cuyos elementos nucleares se expresan en:
- Vivencias vinculantes relacionales
- Vivencias sistémicas interconexionadas (el gran lazo estructural)
- Vivencias integradas: sinergia, armonizando tiempos
- Vivencias en la cotidianidad luminosa del hoy
- Vivencias de procesos aceptando la ley de la gradualidad
Sugerencias para profundizar:
- Compartir nuestros ritmos. Tomar conciencia de nuestro acontecer colectivo en la diversidad de procesos.
- Crear ambientes de confianza y preguntarnos: ¿Por qué llevamos conversaciones paralelas que nunca se encuentran?
- Siempre que algo muere, algo renace.
Siempre que alguien muere, alguien renace.
¿Qué nos dice a nuestra vida cotidiana?
¿Qué nos queda cuando todo pasa?
. Como habla Edgar Morin: "el todo está en la parte y la parte está en el todo". Nuestros cuerpos integrados en el gran cuerpo del universo, miembros solidarios en esta gran aventura que es vivir.
Hay viajes como el de Abraham, hacia delante en la confianza (Heb. 11,8).
Hay viajes como el de los magos: la ida por un camino y el regreso por otro diferente a la luz de la estrella.
Hay viajes como el de la Vida Religiosa, creando caminos, atentas a las llamadas. Hay viajes....¿Cuál es nuestro viaje?
Espacios relacionales conectados desde abajo dando cauce a la energía vital que nos habita. El vivir en redes nos enseña que no somos unos sobre otros, sino unos tejidos al lado de otros.
Ya es hora, abriendo paso al nuevo paradigma de dar un descanso a la razón.
No hablo de eliminarla, hablo de no escribirla con mayúscula. Comenzar a descubrirnos desde nuestra sensibilidad, afectividad, como primera reacción ante el reto de vivir.
Recordando a Pascal, "siento, luego existo". El amor nos habita, el deseo está en nosotras, la emoción es nuestro primer acelerador, la caricia es la primera expresión de que somos ternura acumulada.
Recordar a María de Nazaret, que guardaba todo en su corazón. Recordar también a Jesús de Nazaret: "¿Quién me ha tocado?" (Mc. 5,30-32). He sentido salir de mi la energía vital que cura, y desde entonces la hemorragia de soledad, de anonimato, de cansancio estéril que sufría la mujer se convirtió en nueva vida.
Aceptación que no es sumisión fatalista a la realidad, sino descubrimiento creador de la oportunidad del vivir. La sabiduría del tiempo no es lenta ni apresurada, es paciente, es hoy, es ahora.
Podemos añorar el ayer, o recordarlo. Podemos anticipar el mañana o programarlo, pero sólo tenemos la oportunidad del hoy.
La cultura instalada y estática, propia del sistema neoliberal choca estruendosamente con la caducidad propia de las culturas itinerantes.
Por ello amo profundamente esta vida cotidiana, con su fugacidad y la permanencia del amor que expresa.
¿Cómo nos habla hoy la caducidad de los ciclos vitales a nuestro afán de institucionalizar, de perdurar por años de años en nuestras organizaciones y proyectos?
Tendremos que asumir que nuestras construcciones sociales son temporales, cíclicas, tienen su origen y su declinar
Asumir la muerte sin trauma, significa poner una energía especial para vivir la oportunidad del hoy, el "Kairós" bíblico.
Aceptar la diversidad de nuestros tiempos, es más, amarla y crecer asumiendo la variedad de los tonos vitales (otra vez la parábola de los retazos)
En nuestras culturas el principio masculino de nuestro ser personal está más socializado para conseguir sus metas, el principio femenino, está más dirigido a lograr el bienestar común, a acompañar los procesos.
Creo que el acontecer gradual tiene mayor vigencia y mayor dedicación de energía en las mujeres. Nos habita un gran amor por el camino y sus avatares, más que por la llegada.
No vemos la vida como un punto de salida y otro punto final, sino como un proceso vital, una manera de ser, una oportunidad de encuentro. Somos creadoras ingeniosas de estrategias para vivir (recordar a las parteras del Exodo: 1,15-21)
Vivimos en una cultura profundamente amante del orden, pero debemos recordar nuestro origen: venimos del caos cósmico. El caos es generativo. Algo nace siempre. Ya lo decía Jesús a propósito del grano de trigo, él muere como grano y renace como vida.
¿Cuándo vamos a vivir las diferencias de edades, de culturas, de lugares, como una riqueza más que cómo un peso?