25. - LA CULTURA DEL CAMINO DE SANTIAGO
Iglesia románica de San Martín de Frómista. Palencia |
Conviene después de este largo recorrido sobre el Camino de Santiago parar y hacer reflexión de lo hasta ahora escrito. Lo haremos en la consideración de resumen y consecuencia de todo lo expuesto, que se concreta en poder afirmar que el Camino posee una propia cultura, sólidamente labrada a través de los siglos y con prefiguraciones nuevas , según van corriendo los tiempos. La cultura del Camino tiene como denominador común dos factores fundamentales: Santiago y sus peregrinos. |
La figura del apóstol Santiago encontró asentamiento tradicional y cultural en la literatura, ya fuera bíblica o como consecuencia de la interpretación que se hizo de su predicación en España y posterior enterramiento. Forjó, como hemos visto, una sólida tradición cultural literaria que es absolutamente preciso conocer para el mejor entendimiento de todo el fenómeno jacobeo. Los textos no solo van a ser evangélicos, que ya tienen la importancia de su encuadramiento como figura histórica, sino que a lo largo de los siglos ha de ir creciendo esta literatura cultural con textos sobre la Predicación, la Pasión, el Traslado y todo lo que justificase la presencia de Santiago en España y Compostela. Si la literatura anterior al descubrimiento del cuerpo del Apóstol fue importante antes del siglo IX, lo que existió después fue un torrente cultural literario de enorme envergadura del que podríamos extraer las piezas principales, solo en Compostela, como los Tumbos de la Catedral, el Cronicón Iriense, el Códice Calixtino, la Historia Compostelana. No olvidamos, pero no podemos abordar, toda la suerte de escritos que hacen mención a Santiago y su Camino.
La cultura arqueológica es la base de todo el fenómeno de Santiago. Desde el descubrimiento del edículo sepulcral hasta la construcción de las diversas iglesias que se fueron superponiendo. Toda la cultura románica, gótica, renacentista, barroca y moderna, edifica templos en honor de Santiago. Destaca la importancia de la arquitectura románica, que se desarrolla en los siglos más importantes de la peregrinación , y que son hoy en día uno de los atractivos del Camino.
La cultura de la atención al peregrino, con toda la suerte de hospitales que se crearon a lo largo de la vía, fue un elemento importante de apoyo solidario y funcional, que tuvo una gran repercusión en favorecer la cultura general del Camino, y también de los negocios de algunos. Sin olvidar la repercusión médica, espiritual, constructiva que generó tal actividad.
Hay campos de la cultura del Camino, que por no haberlos desarrollado en esta columna, parece que no han existido. Comprenderán nuestros lectores la limitación del espacio. Pero no por ello podemos dejar de citar la importancia de la música cantada y tocada en el Camino, por y para los peregrinos. La importancia de piezas únicas como el Dum Pater Familias, el canto más antiguo de peregrinación que se conoce, o el Congaundeant Catholici, pieza que por primera se escucha en toda Europa a tres voces. Dejamos fuera toda la codificación legal por y para los peregrinos. Los primeros códigos internacionales. No podemos seguir en la profundización de la cultura del Camino, pero sï dejar constancia de la existencia de una propia y característica cultura jacobea y del Camino.
Hemos llegado hasta aquí porque recientemente he recorrido, una vez más, el Camino desde Roncesvalles y Somport, observando y hablando con peregrinos de toda clase y condición. Como tal he podido encontrar de todo, pero fundamentalmente he encontrado una cultura nueva, la del senderismo. Es decir, la interpretación del Camino de Santiago como una ruta vacacional, turística, ciclista, senderista. No es nueva esta faceta, como ya vimos en los tipos de peregrinación, pero si es nuevo que los senderistas desconozcan absolutamente toda la cultura del Camino y le interese sólo recorrer kilómetros en busca de bienestar emocional en contacto con la naturaleza, a la búsqueda del bocata y la fuente, desconociendo que el Camino tiene además de paisajes una propia cultura. No quisiera yo condenar a todos ellos de antemano, porque muchos repiten después el Camino ya con esa cultura aprendida, algunos incluso alcanzan dimensiones espirituales que no sospechaban al principio de su peregrinación. Lo dicho, el Camino posee una propia cultura que hace más agradable su disfrute si se conoce en profundidad.
Me gustaría terminar con una anécdota de un concejal de mi ciudad, que encargado de rotular los aseos de una zona deportiva colocó en los dinteles de las puertas los siguientes lemas para lo denominado comúnmente como W.C. (water close). Para el aseo de caballeros lo hizo con W.C. (water caballeros) y para el de señoras W.S. (water señoras), desconociendo que hasta las siglas tienen su propia cultura. Que no nos pase como a este buen señor con la cultura heterogénea del Camino.