editorial
OCtubrE de 2005. La Desconfianza.
La desconfianza viene y se te infiltra en la médula para parasitarte; luego se te hace la mente cinematógrafo y recreas películas inverosímiles. No importa: pasado un tiempo, el que el propio tiempo necesite -es un tiempo ajeno a tí mismo-, ese maldito gusano huirá a través de tu boca como un aliento maldito que no te pertenece. Primero debes escucharte mejor a tí mismo: por lo general, soluciona no pocos errores, y actúa como aspirina para los dolores de cabeza del espíritu. Ahora bien.yo no sigo nunca ninguno de mis consejos: quizás harás bien en no seguir tampoco los tuyos.
A LA MANERA DE BRECHT
Vigila la nuca del que te antecede,
mira cómo los pelos nacen de la carne
y la gracia del hueso
Vigila la nuca del que te antecede.
Mantén la distancia:
entre esa nuca y tú
entre ella y tu nariz sincera
tiene que estar tu brazo.
Vigila la nuca del que te antecede,
que no te dé tristeza ni alegría;
a menos que el verdugo la sobe con sus manos
es lo primero que verás cada mañana. |
Antonio José Ponte
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