editorial
JUNIo de 2006. Noche.
Esta isla -Gran Canaria- está llena, pero llena, de tias buenas. No paro de alucinar. A mí, que siempre me gustaron las rubias a rabiar, me pone enfermo tanta tía buena rubia paseando sus cuerpazos semidesnudos. He conocido a otra de Zaragoza que está, dios mío, para comérsela con papas. Qué año llevo. Ya me tocaba.
© 2006 Poesía+Letras.
Consulta los editoriales anteriores - 2006