nazimhikmet
Texto: Livia Díaz [ lapoesianosevende@hotmail.com ]
No nos hagamos ilusiones: los novias no son diosas ni semidiosas, ni siquiera heroínas; son como la media de nosotros no sin cierta vocación, y no todas. Nosotros somos contradictorios, débiles, egoístas; y ellas también. Son parlanchinas y llenan de palabrería su impotencia. Las requerimos a que nos salven del mal que nos sucede o prevemos, pero no tienen más visión ni más fuerza que nosotros. Se apuntan los tantos que les proporciona el azar; y las deshonestas alardean de lo que el albur les depara. Son como otros profesionales: buenas, malas y regulares. Pero no nos van a salvar de nada porque no tienen, salvo excepciones, más sabiduría ni experiencia. Poseen, quizá, una dosis mayor de esperanza; pero de las demás virtudes andan escasas. Lo mismo que nosotros: muy pocas hay mejores.
*Lo único que he hecho ha sido cambiar la palabra político por novia, adecuando el género femenino para una concordancia genérica coherente.
©2005 Antonio Gala.
Extraído de la edición de EL MUNDO, domingo, 16 octubre de 2005. Sección LA TRONERA
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