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El Triangulo de las Bermudas
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El investigador sobre temas paranormales Michael Persinger ha examinado minuciosamente la situación y los valores de las desviaciones en los campos magnéticos que se originan en las cercanías de la costa de las islas Bahama.
Por otra parte el profesor de
la universidad de Princenton, John Wheeler, apunta que los fenómenos que
en esta zona acontecen se deben a túneles transdimensionales o
microagujeros de gusano. En esta zona de Las Bermudas, la Marina norteamericana tiene una base llamada AUTEC en la isla de Andros, muy próxima al "triángulo maldito", instalación que está considerada por varios investigadores de los fenómenos que allí se producen, como "Área 51 submarina". Parece ser, que en esta base se llevan a cabo experimentos con objetos Submarinos No Identificados (OSNIS) de fabricación humana y se supone que con puertas inter-dimensionales que permanecerían abiertas en algunos momentos. En los extremos del golfo de México, en las costas de Yucatán y en las de Florida en Estados Unidos, las Bahamas y Puerto Rico, en el Océano Atlántico y el Mar de los Sargazos, hay un gran número de islas que guardan muchos misterios. |
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El Triangulo de las Bermudas espacio también conocido como el Triángulo del Diablo , se encuentra en el Paralelo 27, algo más arriba del Trópico de Cáncer, punto que también envuelve a la Zona del Silencio en Sonora, México; lugar en donde existen minerales poco conocidos, campos radiactivos y numerosos animales fosilizados y casualmente en este mismo Paralelo 27 se hallan las pirámides de Delhi en la India, Nepal y Egipto y el denominado "Mar del diablo" en Japón. Ocupa un área geográfica de 3.900.000 kilómetros cuadrados entre las islas Bermudas, Puerto Rico y Melbourne (Florida) (situado de 55°O a 85°O y de 30°N a 40°N). |
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El misterio del Triángulo de las Bermudas se remonta hacia la segunda mitad del siglo XIX, y desde entonces han desaparecido gran cantidad de barcos y aviones sin dejar ni el más mínimo rastro. Estos lugares parecen ser verdaderos campos energéticos desde los tiempos de la desaparecida Atlántida y en ellos han sucumbido cientos de barcos y aviones, hechos de los que tanto los gobiernos como la ciencia no encuentran una explicación lógica. Toda esta zona del Mar de las Antillas o del Caribe ha sido siempre tema de investigación, tanto por los descubrimientos encontrados en ellas como por sus cuevas submarinas o por las leyendas que se conocen sobre la Atlántida y mucho más por el misterio sobre el Triángulo de las Bermudas. En el año 1.940 el vidente Edgar Cayce, vio en uno de sus trances la zona de Bimini y predijo que este sería el primer lugar de la Atlántida que renacería y ello sería en el año 1.968 Hacia el año 1.968 Robert Brush, piloto comercial, descubrió entre las Islas de Andros y Bimini, cerca de Pine Key, una estructura rectangular, mas o menos pentagonal, con ensambladura como la de las construcciones megalíticas de Bolivia y Perú, hecha por la mano del hombre. Las primitivas murallas, estaban construidas con piedras que habían sido cuidadosamente alineadas a cordel, dando a entender que evidentemente había existido de un edificio de 30 metros por 20, y que estaba dividido en varias partes por tabiques, con dos estancias en ángulo. En ese mismo año de 1.968, el antropólogo Manson Valentine y el campeón del mundo de inmersión submarina Jacques Mayol, descubrieron frente a Key Largo, en Florida, bajo las aguas, a un kilómetro de la orilla y a 900 metros de profundidad, una construcción ciclópea en piedra. Con posterioridad a este hallazgo, se realizaron nuevos descubrimientos en El Caribe y Las Bahamas, llevados a cabo por geólogos, arqueólogos y oceanógrafos, como por ejemplo el que realizó un buque cartográfico cerca de las Bahamas, de una pirámide escalonada a una profundidad de doce brazas y que según las pruebas del carbono 14 se remonta a una antigüedad de 10.000 a 12.000 años. Ray Brown descubrió en el vértice de una pirámide que estaba a 30 metros de profundidad, un templete en cuyo interior se halló una esfera de cuarzo tallada de forma perfecta por seres humanos. Poco tiempo después, en las profundas aguas de la Gran Bahama se descubrió otra construcción piramidal de 54 por 42 metros, muy parecida a las construidas por los Mayas y Aztecas. En las diversas exploraciones que se han realizado por toda la zona del "triángulo maldito", se han encontrado diversas construcciones que se asemejan a edificios, calles, plazas, puertos, columnas, murallas, piedras labradas, grutas con restos de cerámica, etc., y que el gobierno correspondiente aún no ha concedido presupuesto para un minucioso examen de la zona. También se han descubierto e incluso se han extraído restos antiguos de galeones europeos. En los mapas de las profundidades de las Bahamas, se percibe la existencia de una superficie de tierra que antes de la catástrofe transalpina de hace 12.000 años, estaba en el exterior de las aguas oceánicas.
Según el vidente Edgar Cayce desde estas construcciones piramidales de origen Atlante se captaba la energía pura que provenía del sol y las estrellas. Después de la catástrofe Atlante en que estos centros, ciudades y habitantes perecieron bajo las aguas, parece ser que estos puntos de captación energética seguirían funcionando parcialmente en la actualidad y sería esta la causa de fallo en los instrumentos de barcos y aviones. La noche de la víspera del descubrimiento de América por Cristóbal Colón, el 11 de octubre de 1492, cerca de la isla de San Salvador, en las Bahamas que se encuentra dentro del "Triángulo de las Bermudas", se dice que Cristóbal Colón observó una inmensa estela de fuego en el cielo que tras girar alrededor de su nave, desapareció en el océano, sufriendo la brújula del barco perturbaciones inexplicables, haciendo que cundiese el pánico entre los marineros. Según rezan las estadísticas en los últimos 40 años han desaparecido en este "Triángulo" conocido también como "Triángulo del Diablo", más de 100 naves entre las de aire y las de mar y como consecuencia de estos incidentes se acabó con las vidas de más de mil seres humanos. Muchas personas, como investigadores, pilotos de aviones, periodistas, militares, etc., que estaban enterados de los fenómenos que se producían en el Triángulo de las Bermudas, guardaron total silencio sobre sus propias experiencias o las que sus compañeros vivieron y les contaron, por temor temor al ridículo. Sobre esta extraña zona del Triángulo del Diablo, han venido desapareciendo aviones y embarcaciones hasta la actualidad sin dejar rastro, incluidos tripulantes y pasajeros. La prensa ha informado innumerables veces durante estos últimos treinta años de las desapariciones de aviones y buques, que en algunas ocasiones fueron vistos por otras embarcaciones como entraban en la niebla y que no volvieron a aparecer nunca además de no haber dejado rastro de los vehículos ni de ningún cadáver o superviviente. Uno de los casos más famosos fue la desaparición del vuelo 19. Cinco bombarderos navales estadounidenses tipo Torpedo abandonaron Fort Lauderdale el 5 de diciembre de 1945, en un vuelo de maniobras y con unas buenas condiciones meteorológicas. Ninguno volvió. Incluso el hidroavión que se envió a buscarlos desapareció también ; a través de la emisora pudieron oír en la base las conversaciones que había entre los pilotos de los aviones, en los que se decía que los aparatos de medida y orientación como la brújula funcionaban anómalamente. Otras historias de la región hablan de barcos encontrados abandonados con comida aún caliente en las mesas y aviones que desaparecen sin siquiera haber lanzado una llamada de S.O.S. La ausencia de restos se supone a menudo que es una prueba del misterioso poder del Triángulo de las Bermudas. Los escépticos como algunos meteorólogos y oceanógrafos creen que las desapariciones se deben a cambios atmosféricos bruscos y piensan que no se pueden encontrar rastros de los naufragios dado que son arrastrados por la fuerza de la corriente del Golfo de México que alcanza una velocidad de 1' 5 a 4 nudos. |