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LAS DIOSAS HECHICERAS

 

La mitología universal reúne a un gran numero de diosas o heroínas a quienes los pueblos de la antigüedad atribuían poderes similares a los de las brujas o hechiceras. Algunas de ellas encarnaban la energía de los elementos femeninos del Cosmos: el Agua, la Tierra y la Luna. Otras, en cambio, se adjudicaban el dominio de las fuerzas ocultas, el mando de las bondades o la furia de la naturaleza. Todas, sin embargo, tejían con sus manos mágicas el destino del hombre en este mundo. En este informe le explicamos que nombres recibían estas deidades y que atributos poseía cada una de ellas.

 

Badajaga: Bruja de la tradición rusa, reina de los bosques y los animales. Sus advertencias eran temidas y respetadas, pues ella era la administradora implacable de la muerte.

 

Dánae: Hija de Eurídice, fue encerrada por su padre en una cámara de bronce bajo tierra, debido a que el oráculo predecía que el hijo de Dánae iba a dar muerte a su abuelo materno. Zeus, transformado en lluvia de oro, penetro por una hendidura del techo y obtuvo su amor. De esa unión nació Perseo. Entonces, la madre y el niño, fueron encerrados en un cofre, y arrojados a la furia del mar. Sin embargo, a través de sus mágicos poderes, Dánae, logro salvar su vida y la de su hijo, liberándose ambos de su encierro.

 

Diana: Benéfica deidad del bosque, venerada por los romanos, identificada con la diosa Artemisa de los griegos. Reina de la naturaleza salvaje, la selva virgen y las bestias que la pueblan, gobernaba la femineidad y la fertilidad, tanto de las mujeres como de las tierras. Sus atributos se relacionaban con la energía lunar, que rige las funciones orgánicas exclusivamente femeninas.

 

Hècate: Divinidad griega que gobernaba la juventud. Era la encargada de otorgar la prosperidad material, la elocuencia, y la victoria en las batallas y los juegos. Presidía la magia y los encantamientos. Gobernaba la Tierra, el Cielo y el Infierno. Se la representaba con tres cuerpos y tres cabezas: de león, de perro y de yegua. Otras veces asumía la forma de hechicera, con serpientes enroscadas en sus cabellos. Deidad lunar por excelencia, simbolizaba sus tres fases visibles: llena, creciente y menguante. Parece haber sido en principio una diosa benévola pero, con el transcurso del tiempo, fue adquiriendo preponderancia su aspecto destructivo y se la fue asociando con la hechicería. Presidía las purificaciones y aparecía por las noches, escoltada por un cortejo de perros infernales.

 

Holda: Diosa de la tradición nórdica y de la mitología germánica que representa a la Madre-Tierra. Era la encargada de repartir amor y fortuna. Adelantaba, durante las noches, el trabajo de las hilanderas y tejedoras. Velaba el orden domestico, protegía a los recién nacidos y otorgaba el don de la fecundidad a las mujeres. Premiaba las virtudes femeninas y castigaba la violencia. Se le adjudicaban los escarmientos para la ineficiencia en el trabajo y el desorden domestico. Su pájaro mensajero era la cigüeña. Su energía daba origen a las tormentas de nieve, las que provocaba sacudiendo en la tierra el edredón de su lecho. Aparecía cada año ante los hombres sobre un caballo blanco, seguida por un cortejo de mujeres y almas de niños muertos.

 

Lamia: Monstruo fabuloso con cuerpo de dragón y rostro de mujer. Esta figura mitológica de origen griego, representaba el espíritu vengador de la reina de Saba. Hera, la legitima esposa de su amante -Zeus-, en un ataque de celos, la privo de su hijo. Desde entonces, enfurecida de dolor y transformada en demonio, robaba a los recién nacidos de la cuna para nutrirse de su sangre.

 

Lilith: Es el demonio femenino mas temible de la tradición hebrea. Según la literatura rabínica, fue la primera mujer de Adán. Indiferente a la voluntad de su marido, lo abandono para vivir en la región del Aire, y totalmente desprendida de su instinto maternal, mato a su propio hijo. La leyenda mas espeluznante que se ha creado en torno a ella, es que engañaba a las parturientas y robaba a los recién nacidos durante la noche.