EL MUNDO domingo 11-octubre-1998
|
VIENA.- De los casi 10.000 españoles republicanos que fueron a partir de 1940 al campo de concentración de Mauthausen al ser capturados por los nazis durante su exilio francés, sólo 220 1ograron sobrevivir a los trabajos forzados a los que fueron condenados en los campos o en las empresas metalúrgicas o en las mineras austriacas. Según declaraciones del historiador austriaco Florian Freund efectuadas, los españoles supervivientes tendrían derecho a una indemnización por haber participado en el proceso de construcción y |
|
expansión de la industria nazi formada por empresas que siguen existiendo hoy en suelo austriaco, algunas de ellas con el mismo nombre.
Freund estima que los españoles han contribuido de manera forzosa a la modernización de la industria austriaca por lo que existe un derecho a la compensación económica por parte de estas empresas que se enriquecieron a base del esfuerzo de los prisioneros
En medio de una fuerte polémica desatada ahora en Austria en torno al derecho de indemnización de numerosos colectivos víctimas del nazismo, jamás concedido por el Estado y la industria austriaca, los republicanos españoles constituyen, según Freund, un colectivo que no hay que olvidar. A diferencia de los prisioneros rusos, polacos o yugoslavos, los españoles llamados en la jerga "rotspanier", no han presentado listas con los nombres exactos de las empresas y prisioneros que en ellas trabajaron. Los españoles empezaron a llegar en agosto de 1940 al campo de Mauthausen o a otras unidades como Steyr, con su fábrica de material de guerra, Ebensee, Melk, Linz y el escalofriante Gusen, donde murieron casi 4.000.
Fueron casi 10.000 los españoles que llegaron a Mauthausen desde el exilio francés haciéndolo por cuatro vías diferentes. Desde los batallones de marcha, desde las compañías de trabajo, como civiles refugiados o como resistentes contra el invasor nazi en Francia. Todos ellos con la complicidad del Gobierno de Vichy.
Según Freund, el 80% de los españoles murió ya que éstos formaban parte de uno de los grupos más discriminados. Un l,5% logró sobrevivir.
