EL PANORAMA ECONÓMICO


Para trazar el panorama de la vida económica durante el período de inter-guerra, consideraremos ante todo las condicionantes determinadas por la Primera Guerra Mundial; luego, las líneas generales del período; por último, su hecho sobresaliente, la crisis de 1929.

Las consecuencias de la Primera Guerra Mundial

En múltiples aspectos se vio afectada la economía mundial por las derivaciones de la primera guerra.

La destrucción afectó la producción en los países tocados por la guerra. Esto, a su vez, tuvo consecuencias:

* Los paises desabastecidos debieron proveerse de lo necesario en el exterior, estimulando ello el comercio y la producción de los países proveedores, no tocados por la guerra y beneficiadas con la consiguiente alza de las precios.

* Los países afectados debieron emprender un gran esfuerza de reconstrucción, echando mano de todos sus recursos internos y al crédito externo. Las dificultades se hicieron notar en la inestabilidad monetaria.

* Una vez lograda la reconstrucción, y al disminuir la necesidad de abastecimiento externa, aconteció una baja de los precios que fue sentida por los proveedores que se habían beneficiado inicialmente.

Dos grandes problemas financieros quedaron planteados en las relaciones entre los Estados: el de las reparaciones, que debía pagar Alemania: y el de la deuda contraída especialmente por los países europeos con los EE. UU. Ambos problemas ligados, pues los deudores de los EE. UU. hacían depender del pago de las reparaciones alemanas el cumplimiento de sus obligaciones con el país acreedor.

En 1921, la Comisión Aliada de Reparaciones fijé en 132.000 millones de marcos-oro la suma que debía pagar Alemania, a razón de 2.000 millones anuales más el 26 por 100 de las divisas producidas por las exportaciones.(Francia percibiría el 52 por lOO%; Inglaterra, el 22 por lOO%: Italia, el por 100%; Bélgica, el 8 por 100%.)

En cuanto a la deuda de los aliados con los EE. UU., ella ascendía a 10.350 millones de dólares, siendo los principales deudores Gran Bretaña (4.200 millones) y Francia (3.400 millones). Fue un factor de tensión en las relaciones interaliadas, puesto que, en tanto los europeos propiciaban una cancelación de la deuda invocando «un tributo de sangre», los EE. UU. se mostraron intransigentes, exigiendo el pago. En 1923 y 1926 los EE. UU. llegaron a acuerdos de pago con Gran Bretaña y con Francia, pero en l934 todos los Estados deudores, salvo Finlandia, interrumpieron sus pagos.

El área de economía capitalista se redujo por primera vez al consolidarse la Revolución Rusa y crearse un área de economía socialista. Todo este territorio queda fuera de las posibilidades de expansión del sistema capitalista, e inclusive se pierden cuantiosas inversiones, pues el nuevo régimen se niega a reconocer las deudas del antiguo y procede a expropiar sin indemnización los intereses extranjeros. El Comercio mundial se ve también afectado, pues por más de veinte años quedan de hecho interrumpidas las exportaciones e importaciones rusas.

El equilibrio interno del mundo capitalista quedó alterado. Los Estados Unidos, hasta entonces país deudor, pasan a convertirse en el principal acreedor de Europa. Beneficiados por una balanza comercial favorable e igualmente por una balanza de pagos favorable, pasan a ocupar el papel hegemónico que había desempeñado Europa hasta antes de la guerra. Francia, Gran Bretaña y Alemania resultaron los más perjudicados. Otros países, además de los EE. UU., se vieron favorecidos: Suiza, Holanda, países escandinavos y Japón.


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© 1999 Juan Luis Jimeno juanluis124@hotmail.com/ Madrid (España)

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