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TRANSEÚNTE

(Primavera  en Sevilla, 2003)

 

 

“Todas mis palabras son la misma que se inclina

hacia mucho lados: la palabra FIN”

 

(L.M. PANERO)

 

 

“no hay barco para tí, no hay camino:

así como arruinaste aquí tu vida,

en este rincón pequeño,

en toda la tierra la destruiste”

 

(CAVAFIS, 'La ciudad')

 

 

 

Sibilinas, las insinuaciones

en la piel se me han clavado:

aclararlas no las extirpa.

 

 

*  *  *

 

 

Alguien me está mirando

cómo le oigo cantar: un sólo instante

de comunión nos hermana.

 

 

*  *  *

 

 

Día cubierto: espíritu abierto

completamente a la humedad.

 

Imposible saber si lloverá.

 

Las velitas arden en el desierto.

 

 

*  *  *

 

 

Tenazmante, el hielo se va licuando

en los extremos del globo: los mares

ya lo saben, más orgullosos cada día.

 

 

*  *  *

 

 

Transeúnte en todos lados, yo me limito

a poner mis credenciales sobre el tapete:

varón, soltero, huraño, poético y mortal.

 

 

*  *  *

 

 

Inspiración es una gracia

concedida desde ningún cielo:

un descendimiento

de la imaginación que nos eleva,

un vértigo, una ráfaga¾

plétora insólita

y efímera, encantamiento,

infatuación: la evidencia

de lo Oscuro que no se aclara.

 

 

*  *  *

 

 

Para percibir la relevancia

infinita de los instantes es preciso

alisar nuestra atención hasta el delirio:

sólo entonces

(llanura ilimitada donde las piedras cantan)

habrás de ver, en plena luz,

una gran Sombra.

 

 

*  *  *

 

 

Malvasía, hinojo y albahaca:

¿no percibes

la dimensión aromática de las palabras?

 

 

 

*  *  *

 

 

Lo húmedo se pudre. Lo seco se resquebraja.

Lo alto cae. Lo bajo acaba pisoteado.

Lo evidente nos aburre. Lo incierto nos espanta.

Todo ha nacido alguna vez. Todo se va a morir.

No hay nada que persista en absoluto,

ni nada desaparece por completo y para siempre.

 

El ser del ser se contradice, y anulándose abdica

y convalida su poder, simultáneamente.

 

 

*  *  *

 

 

Preservar el melodismo

sin caer en la banalidad:

este es mi reto; ésta,

mi perspectiva del tiempo.

 

 

*  *  *

 

 

Por el cuadrado que delinean

el marco de la ventana, las cortinas,

la persiana y el enrejado, yo vislumbro

el jardincillo descuidado que hay al fondo.

 

 

*  *  *

 

 

Ese flujo que crece y desenrosca

los nudos perpetuados en la voz

El vaivén que confiere levedad

sin por ello perder pesoEsa ola

que se alza y que barre el espigón,

es al verbo lo que a la música

el jazz.

 

 

*  *  *

 

 

Rimas lejanas, sutiles

acuerdos de lo entrevisto:

sin gran esfuerzo, la danza

se erige en el último bastión.

 

 

*  *  *

 

 

Palabras justas,

ecuánimes, sin afectación:

las aspas, con el viento

parecerían estáticas.

 

 

*  *  *

 

 

En una atmósfera forzada, estéril,

sin contacto alguno con los accidentes

de la vidaen un contexto sin contexto,

abstraída y no doliente, pura

simulación de absoluto en la pecera,

tú, sustancia primera, y yo,

espectador quimérico y arrobado,

fuimossomos¿seremos?

en el extremo del mundo, su espejo:

 

allí, solos los dos, mimamos

la intensidad de una gota de agua,

el color del áspid cuando muta, la flor

efervescente en la colina, los niños

presuntos y su contrafuerte (el viejo).

la totalidad, en fin,

al fin de nosotros liberada: de mí,

que con mi atención la sofocaba;

de ti, o de tu ensueño, o de tu amor,

a los que el orbe escapa, pueril,

en su precipitación.

 

 

*  *  *

 

 

Luces Luces por doquier

Luces empapando todo

este lúgubre, inédito lunes

que no consigo domesticar.

 

 

*  *  *

 

 

Un rosario de vocesuna voz

encalmada: una letanía

que hacia dentro se abisma:

el murmullo de hojas, el rumor

del arroyuelo, la infinita

sonoridad de mi oración

(a la que, muda, la vida

de los demás brinda el calor):

en la canción se atina

con su celebración.

 

 

*  *  *

 

 

Tapones

En la cima de la botella

preclara os obstináis:

no hay quien pueda

con vuestra pasiva oposición al salto

gracias a la cual, paradójica

lección, los caldos acumulan

su personal rencor saborescente.

 

 

*  *  *

 

 

Puerto cerrado:

las nieves o la embestida

furibunda del maremoto

y el desafío

postrero al almacén.

 

Desierta, la dársena en silencio

y la aduana y el olvido.

 

Nadie cerró la puerta:

las boyas y la red y el queroseno

no esperan.

 

La oleoginosa densidad

de los recuerdos no se postula: cae

esta noche por su propio peso.

 

 

*  *  *

 

 

La ansiedad por quitarse de encima los lastres

El proyecto secreto de volverse otra vez ligero

(ingrávido testigo de la exosfera irrespirable)

y una envidencia final: la de quererse menos

cada vez que accedo a negociar, a ambicionar,

la de perder los últimos arrestos al decir que sí,

que me quedoy no que no, que es la certeza

última que me queda a mí por agarrar.

 

 

*  *  *

 

 

Al gorrión,

lo que le salva es lo que le pierde:

su agilidad, su proverbial soltura,

de las redes le libran, y le abrevian

su existencia proporcionalmente.

 

Ninguna premura carece

de contrapartida.

 

 

*  *  *

 

 

En el cielo digital, mi globo

aerostático se eleva cada vez más:

sus confines no divisa, y va buscando

un techo contra el que estrellarse.

 

 

*  *  *

 

 

El trallazo de la primera luz

que no ciega sino ILUMINA

no lo cambiaría por el fluorescente

desencanto de una guía cenital:

prefiero la vacilación,

ir dando tumbos

por los pasillos, por las plazas

desiertas

prefiero estrellarme

contra el acantilado que navegar

asistido por el faro electromagnético.

 

 

*  *  *

 

 

Cuando el sol de medianoche se apague

en fosforescencias grises y atraiga

el mal fario hacia su vórtice ambarino

YO ME TRANSFORMARÉ

en el ídolo que soy con pies de barro:

así voy a mezclarme, desecho otra vez,

con la corriente clara hacia el desagüe.

 

 

 

*  *  *

 

 

Las palabras fluyen fáciles

para aliviar el alma desconsolada,

fútil, repintada una y mil veces simulando

un decorado móvil, un diorama

consolador, una diapo

antigua, una patraña (ya clásica):

la del corazón rodante por las carreteras

de arena y de cal,

en misa y repicando

simultáneamente.

 

 

*  *  *

 

 

Mirad cómo zapateo

y me descoyunto en el living

en la silla con la bufanda

con todos los arrestos puestos,

convocando a las constelaciones

andromaníacas y telurofóbicas

mientras espero,

impasiblem en la otra acera¾la verdadera

tras el salto mortal y la comedia

de hacer como que muero.

 

 

*  *  *

 

 

Fraude eminente

Ínclita parodia

Plante

a las promesas

a la esperanza

a la Gran Bola de Fuego

apagada tras la explosión

inicial y algunas secundarias

 

Refutación

de la expectación baldía,

del espectro y la fantasía

de tenerse por el hijo de un Dios

y acabar postrado

ante el espejo paternal núm. 2.

 

 

*  *  *

 

 

Moraleja:

no hay más enseñanza

que la de negarse a aprender

y transmitir, intacto, ese legado.

 

 

*  *  *

 

 

Voluptuosidad: la de traicionarse

cometiendo una fechoría indeseada.

 

Plenitud: sorprenderse disfrutando

de una fruta cuyo árbol no plantaste.

 

Cálculo ninguno, impremeditación:

la dicha es accidentarse en un despiste

y salir ileso, en lágrimas rebautizado.

 

 

*  *  *

 

 

Entumecimiento: oxidación

característica de los felices.

En los tiempos propicios se exhibe

la rigidez propia de la conservación.

 

 

*  *  *

 

 

Los parques desiertos, la amplia

alameda sin espectador:

cuando a la tierra la raya la luz,

los muros se ofrecen como pizarras.

 

 

*  *  *

 

 

La ambición de la pujanza

antigua, y mi proyecto

de recrearla cabeza arriba:

a la inversa, en el trayecto

de vuelta no veo marcas,

y a este tren le faltan vías.

 

 

*  *  *

 

 

Este, por hablar alto; aquel, por hablar bajo.

La de aquí, por liviana; la de allá, por plomiza.

 

¿Ellos? Abominables extraños.

¿Nosotros? Opresivos familiares

 

Lo mío, demasiado cercano; lo ajeno,

remoto hasta perderlo de vista.

 

Ni esto, ni aquelloni ahora, ni después:

nada hay que me colme por completo

o me vacíe hasta admitir, como bendita,

la lluvia que, sin calarme, sobre mí está cayendo.

 

 

*  *  *

 

 

Como el gaitero has de ser:

discierne entre la espiración

(esclava y diligente)

y la digitación soberana,

sin deuda alguna con el esfuerzo.

 

 

ENVIDIA RELATIVA

 

Envidio

al ciempiés porque pueden amputarle una pata

pero no el equilibrio

 

Envidio al flamenco que se apoya

sobre un eje imaginario,

levantado dentro de la laguna

 

Envidio al cetáceo,

pues para comer le basta con abrir la boca

y envidio al plancton,

porque es comido sin aspavientos

 

Envidio a la serpiente

porque cambia cada verano

y al camaleón,

porque cambia continuamente,

sin énfasis ni ritual

 

Envidio por igual al pájaro capaz

de migrar largas distancias

y al que se ajusta a su pequeño jardín ficticio

 

Envidio al caballo y al toro

y a la vaca cuando pastan

tranquilamente en la pradera

 

Lo envidio todo

y a todos los animales de la enciclopedia

menos al bicho

que zumba para moverse

o se agita cuando lo devoran

o grita o se despereza o se va a dormir

entre los anhelos de una esencia

desbocada y sin paz.

 

 

LA MUELA DEL TIEMPO

 

Pulido

contra la muela del tiempo,

mas no afilado: poco sutil,

su contacto me ha reducido

a esta mínima expresión

que queda balbuciendo

como un intento

o un estertor.

 

 

MUSELINA

 

Su aparición

fugitiva no pudo impedir

que yo posara mi mano en su costado.

La distracción

de los labios y de la cara

me franqueó su puerta de atrás,

su aquíleo talón

que aún sigue abierta,

para salir o para entrar.

 

 

ELLINGTONIANA

 

Nada significa nada

si no captas el calor

que desprende su interior

al tenerlo cara a cara.

 

 

SOL YACENTE

 

La ausencia: sol yacente

en un camastro. Depauperación:

los signos no aciertan a expresar.

Palabras cansan;

visiones, no hay.

Amordazado, el cantor

trepa por la chimenea verde:

arriba, la caída

del sueño será real.

 

 

RUINA DE LUNA

 

Requiebros a la luna

del coche desvencijado:

ya piropeo, desvencijado

a las ruinas de una en una.

 

 

HAIKÚ

 

Tintineo: con el trineo

que pasa ante mi puerta cerrada

se van mis pensamientos.

 

 

HAIKÚ

 

El canto del duro

lo percibo mientras gira:

no hay otro ruido al atardecer.

 

 

CONTRA DELFOS

 

¿Conócete a tí mismo?

¡No! ¡Ignórate por completo!

Olvida cuanto hiciste,

que te humilla con su esplendor

y desprecia lo que deseas

y te mantiene siempre a distancia.

 

Líbrate de tus posesiones

(¡los brazaletes!

¡esas cadenas de oro!) y recupera

tu indigencia primordial.

Cancela tus deudas de amor,

despréndete de tus ahorros:

que nada te recuerde de dónde viniste

ni te imponga el destino hacia el que vas.

 

Sé otro, vuélvete ajeno:

abdica de ti y tus ganancias

que ya ya no puedes reinvertir.

Empieza de cero

sin nombre, sin capital

y recréate de nuevo: puro,

terrenal, como recién lavado.

 

No permitas que lo sabido se imponga

al propio hecho de saber, ni que el peso

de lo ocurrido te arrebate (único  tesoro)

la ligereza del porvenir.

 

Olvídate y anda.

 

*   *   *

 

El olor de la tierra empapada, yo lo percibía

en el pedregal: ¿cuándo, mi ensueño, te resecaste

al contacto de la mañana?