Mary delante del ordenador buscaba la forma de empezar su
relato. Fran no estaría al otro lado de la pantalla esa noche, una cena
familiar se lo impedía y ella le había prometido que aprovecharía para
escribir, quería hacerlo sobre su vida, necesitaba escribir lo que sentía en
su corazón y Fran quería que así lo hiciese.
En ese momento sólo tenia una cosa en la cabeza, la firme convicción de lo que
era su vida y lo que en realidad debería ser. Quería ser feliz, lo deseaba con
toda el alma pero sabia que hasta conseguirlo dejaría tras su huella mucho
dolor a la gente que quería. Como escribir una historia de amor sin buscarle un
final alegre, sabiendo que en este mundo hay un blanco y un negro pero también
un sin fin de matices grises.
Fran había salido del otro lado de la pantalla un buen día hacia apenas dos
meses, en cuanto cruzo las primeras frases con él Mary supo que era alguien muy
especial.Podía sentir la profunda tristeza que lo embargaba, quería saberlo
todo sobre él pero no podía dejar que Fran pensase que era una curiosa. En su
primera conversación se entero de que él estaba separado y tenia dos hijos, no
podía comprender como podía seguir unido a su mujer solo por los niños,
pensaba que eso solo podría perjudicarlos, ahora, pensándolo fríamente casi
le daba la risa, claro que se podía vivir así, por los hijos
se haría cualquier cosa.
Después de esa primera conversación Mary había visto a Fran conectado en el
chat otras veces pero nunca había intentado volver a hablar con él, tenia
miedo de que ya no se acordase de ella. A los tres días de esa primera vez el
nick de Fran apareció como por arte de magia en la pantalla de Mary y desde
entonces no se separo de su lado. Todo empezó como un juego cómplice, una
amistad que escondía algo mas profundo. Fran confeso a Mary que se había
enamorado de ella a los pocos días de entablar su amistad, Mary se estremeció
leyendo sus palabras, no podía entender como en tan poco tiempo él se había
enamorado, pero algo en su interior le decía que también ella
sentía algo especial por Fran.
A los quince días de conocerse decidieron verse por primera vez, Mary ya sentía
el amor en su interior pero estaba casada y también tenia hijos, no era muy
feliz en su vida y en su matrimonio pero tenia miedo de sus sentimientos y de
enfrentarse de nuevo al amor, oculto sus miedos a Fran y se encontraron una
tarde de Agosto. Hacia calor, el paseo por la playa fue estupendo, como
estupenda fue la impresión que en ella dejo Fran, era guapo, agradable, simpático,
tierno, inteligente y tan sincero que Mary no pudo evitar que sus sentimientos
se hiciesen más profundos, tenia que reconocer que no era eso lo que esperaba,
Fran le había dicho que era feo y ya se había hecho a la idea de encontrar un
viejo peludo y mal arreglado que diera al traste con lo que empezaba a sentir
por él.
En aquel primer encuentro solo había grabado su imagen en su pensamiento, su
voz, su ternura, la delicadeza con la que trataba a la gente la habían
impresionado, sólo tenía ojos para él aunque disimulaba lo que podía. No
sacaba de su mente sus palabras, sólo quería sentirlo cerca pero sabia que no
era conveniente por la situación de los dos.
Siguieron conociéndose por la pantalla que los unía hasta que una tarde
decidieron quedar a solas, hablar cara a cara y decirse lo que sentían. Ese día
llegó y sentados en una playa desierta viendo al mar Mary fue feliz a su lado,
descubrió lo que tanto había querido ocultar, necesitaba a Fran y lo amaba más
de lo que podía recordar haber amado a nadie. Se abrazaron como amigos y sin
poder evitarlo sus labios acabaron juntos, era tanto el amor que sentían que
nada podía estar mal.
Mary sintió que podía volver a amar y vivir la felicidad, con este
descubrimiento también tuvo la necesidad de revelarse en casa, su marido
descubrió que ella ya no le amaba y sufrió por ello, aun así ella decidió
darle la oportunidad que él tanto necesitaba, se lo debía a su hijo, aunque
sabia que nada cambiaria sus sentimientos por Fran.
Sus encuentros volvieron a repetirse, sabían que era lo que sentían el uno por
el otro, los besos y abrazos se hicieron más profundos e íntimos y se
entregaron en cuerpo y alma, cada vez que su piel se unía se necesitaban mas,
se amaban y deseaban tanto que al separarse no podían evitar que las lagrimas
resbalasen por sus mejillas de vuelta a su vida diaria.
Ahora, después de casi dos meses de encontrarse, Mary y Fran permanecen unidos
con mensajes de amor a diario, encuentros clandestinos cada vez que pueden,
donde se entregan y dan todo lo que tienen al otro, y la pantalla sigue siendo
su aliada todas las noches, allí se cuentan todo lo que sienten en su corazón,
ríen, lloran, aman y viven su amor.
Mary viendo el papel en blanco sobre la mesa no puede evitar sorprenderse por lo
profundo e intenso de su amor, solo hace dos meses que conoce a Fran y tiene la
impresión de que ha estado a su lado toda su vida. Tiene la necesidad de
demostrarle que lo ama como nunca ha amado a nadie, no encuentra ni las palabras
ni la forma. Como decirle a la persona más importante de tu vida que un
"Te amo" se queda vacío para describir lo que siente tu corazón a su
lado. Como escribir una historia de amor sin buscarle un final alegre, sabiendo
que en este mundo hay un blanco y un negro pero
también un sin fin de matices grises.
Sintiéndose triste y sola sin Fran Mary coge el móvil y marca su numero, -lo
siento Fran, pero necesitaba decirte que eres lo más bello e importante de mi
vida. Te amo y te amaré siempre amor, te necesito tan desesperadamente que me
faltan las palabras para describir lo mucho que significas para mí.
Al colgar el teléfono Mary tiró el papel a la papelera y volvió a su vida
escondiendo su sufrimiento en lo mas profundo de su ser.