logotipo

img_google
Un cabrón    
por, Pilar Gutiérrez de Rattá   

 

 

Te preguntaras que es ser cabrón. Todo aquel que se precie de tal , debe ser lo mas semejante posible al modelo que a continuación te describo. Todo parecido o similitud con tu persona es mera coincidencia.

  SOY CABRÓN. Si, soy cabrón por mi propio derecho.

   Soy cabrón porque elegí serlo. Soy cabrón porque me gusta estar cabreao.

   Disfruto tener esta carta de culo , y me encanta que me pregunten que me pasa, así me facilitan la única respuesta: me pasa lo que me pasa: es que soy un cabrón. Me levanto cabrón y me acuesto cabrón. Y me cabrea que además me pregunten que me pasa. Me cabrea después de una noche de juerga que alguien por la mañana me llame por teléfono, y también me cabrea que mi mamá me llame para almorzar. Me cabrea abrir la boca y también responder lo que sea. Me cabrea que me digan que tengo que hacer algo con mi vida, que tengo que dejar este ocio y dedicarme a algo, aunque más no sea ocupar el tiempo en un deporte. Me cabrea que me pidan algo, aunque sea una nimiedad que poco me cuesta hacerlo. Me cabrea poner cara de bueno cuando estoy cabreao, y que te digo como me cabrea hacer algo por obligación. Me cabrea que mi vieja me pida que vaya a hacerle compañía a mi abuelo y que llegue un minuto más tarde de lo que me dijo a recogerme, y me importa un pito que ella haya estado trabajando, estudiando o enferma. Todo me da igual. Me cabrea no tener mas manos, pero no para trabajar sino para rascarme todas las partes del cuerpo y llegar a todos los intersticios posibles. Me cabrea que me mencionen mis gordos cachetes. Me cabrea que cuando veo la TV llegue justo mi papá. ...Ah! pero que te cuento como me cabrea cuando llega y estoy viendo los Expedientes Secretos X o un partido de fútbol. Me cabrea que ese mismo personaje me excluya de mi sillón preferido para asentar su humanidad en el mismo y no me queda otra que sentarme al lado de mi madre que me mira con cara de ángel y que pide cariño, y para colmo me da la mano, la que con un poco de sacrificio tomo hasta que mi yo puede soportarlo y haciéndome el distraído suelto. Me cabrea hablar con mi madre de cualquier cosa y me cabrea mas cuando escucho que narra sus cosas sin concretar nada o que demora en decir el final. En fin SOY CABRÓN. Me importa sólo lo que yo siento y pienso, lo que me gusta y quiero, lo que se me da la gana. Sin ataduras, sin compromisos con nadie, mirando de perfil a los demás. Pero, como soy inteligente, he encontrado la respuesta a mi modo de ser: no he nacido de una mujer sino de una CABRA. Por eso soy un cabrón.