Fomentar una
Elevada Autoestima en Niños Visualmente Impedidos
Mangold, S. S.
Tomado de:
MANGOLD, S. S. (1986?). Fomentar una Elevada Autoestima en
Niños Visualmente Impedidos
En ICEVH, Nº 48. Córdoba (Argentina): ICEVH.
Traducción de Susana E. Crespo y Marta
Sarría de: MANGOLD, S. S. (1982): Nurturing High Self Esteem in Visually
Handicapped. En A Teacher’s Guide to the Special Education Needs of Blind and
Visually Handicapped Children.
INTEREDVISUAL
Introducción
El autor de Fomentar una Elevada Autoestima
en Niños Visualmente Impedidos” enfatiza la importancia que en el desarrollo de
la autoestima tienen los refuerzos positivos. Al decir “qué bien tomas el tenedor”
se está reforzando una conducta aceptable; decir “tomas mal el tenedor” indica,
por lo contrario, una actitud reprochable y de desagrado.
Son muchos y variados los ejemplos que se
dan para ayudar al niño o adolescente a enfrentar las crisis normales de cada
edad y las adicionales que surgen de su condición visual. Si padres y maestros
manejan las situaciones con inteligencia, equilibrio, buena disposición, los
resultados serán adultos disminuidos visuales valorizados por lo que ellos
mismos saben lo que son y no por lo que los otros, distorsionando a veces la
realidad, les hacen creer que son.
Susana E. Crespo
Fomentar una
Elevada Autoestima en Niños Visualmente Impedidos
Mangold, S. S.
Para
fomentar una elevada autoestima en un niño con desventaja visual se requiere
que su desarrollo social, emocional y escolar sea bien equilibrado. Deben
fijarse objetivos reales, conforme a los logros y a la capacidad individual del
niño. Se deben conocer todas las diferencias en el desarrollo que puedan
presentarse como consecuencia de la falta de vista, para poder establecer un
ambiente adecuado. Los educadores y los padres deben aportar actividades que
ayuden al niño a comprender conceptos básicos, cómo relacionarlos con el medio
y el papel decisivo que tiene el individuo para forjar su futuro. El estilo de
vida no debe estar condicionado por el defecto visual. La armonía de
pensamiento y de acción que resulta de promover las fuerzas más que los
déficits, es el elemento más importante que tiene un niño para una eventual
valoración de su existencia. Este capítulo analiza lo que se sabe acerca de la
organización perceptiva de los niños con impedimento visual, examina la obra
del Dr. Stanley Coopersmith y otras autoridades que se han interesado en la
forma en que evoluciona la autoestima y ofrece sugerencias prácticas para
nutrirla en los niños no videntes.
La
estructura perceptiva del niño ciego se comprende mejor cuando se asume que la
información que recibe por el tacto y la que recibe por la vista, son
diferentes y no se puede suponer que ambas den pie a idénticos conceptos. La
información visual se enriquece con una serie de detalles. La forma, el color,
el tamaño y la función se perciben simultáneamente y forman la asociación que
sustenta el reconocimiento del objeto. El niño que es congénitamente ciego debe
elaborar conceptos del mundo que lo rodea sin el beneficio de la información
visual. El conocimiento le llega a través de otros datos: textura, peso,
temperatura y forma. Estas cuatro impresiones se funden en la formación de un
concepto orientado por el tacto. Los objetos percibidos a través de sensaciones
táctiles se reconocen por cualidades que solo se pueden palpar. A raíz de que
las ideas y sus interrelaciones se forman de esta manera, las propiedades y el
conocimiento de los objetos pueden sufrir alteraciones. No solo es diferente,
para el no vidente, la percepción de la distancia, la perspectiva, los ángulos
y la relación entre los objetos, sino que también aquellos rasgos que se
perciben primero y que aparentemente son sencillos para el niño que ve, pueden
representar, para el ciego, algo más complejo. Por otro lado, la habilidad para
identificar los objetos por el tacto solamente, se da más tardíamente en los
niños videntes.
Es
fascinante examinar las contradicciones en el conocimiento referidas a la
percepción del niño visualmente impedido. A menudo hay demoras en su
discriminación auditiva y en la coordinación motriz. Las técnicas para entender
los matices auditivos que son utilizadas por niños ciegos un poco crecidos,
pueden ser mucho más desarrolladas que las de los videntes de igual edad. Las
diferencias también se pueden producir en las imágenes, entre los niños visualmente
impedidos y los videntes, cuando se les presentan idénticos estímulos. El grado
de diferencia parece estar influenciado por la historia visual del niño. Los
diferentes descubrimientos de los investigadores sugieren especialmente que
muchos otros factores, aparte de la vista, influyen en el desarrollo de cada
niño con desventaja visual. Los intentos para estudiar las estrategias
perceptivas de estos niños, se han concentrado en su habilidad verbal. Tillman
y Williams descubrieron que los niños ciegos eran más aventajados que los
videntes en una prueba sobre uso de las palabras.
Witkins y
ad-láteres hicieron idéntico descubrimiento. Sin embargo, Zweibelson y Barg
informaron lo contrario; en pruebas de resumen, encontraron que los no videntes
eran inferiores a los videntes. Esto mismo informó Axelrod, quien encontró que
los niños ciegos eran deficientes en hacer síntesis, cuando se los probó con tareas
de tacto y audición. Los datos de la investigación son, sin embargo,
contradictorios. En razón de que muchas pruebas son idiosincrásicas para el
investigador, es casi imposible comparar los datos en forma sistemática. Los datos
para realizar la investigación están dispersos y generalmente los proporcionan
casos muy limitados. Frecuentemente se pasan por alto algunas variables que podrían
alterar seriamente el resultado de los estudios. En algunos casos los temas no
se han equiparado, en otros, los individuos con impedimentos múltiples, graves
carencias y perturbación emocional, no están suficientemente incluidos. Es
urgente una investigación dirigida a la estructura perceptiva de los niños
visualmente impedidos. Los investigadores nos pueden ayudar a contestar las
siguientes preguntas:
¿Cuál es la
correlación entre una desarrollada facilidad para discriminar a través del
tacto y la habilidad para sintetizar imágenes?
¿Los niños
que poseen un rico caudal de experiencias, tienen una autoestima más elevada
que aquéllos que obtienen su información sólo a través de explicaciones
verbales?
¿Qué
cantidad y calidad de conocimientos sobre la vida estimulará el aumento de la
auto-estima en el niño visualmente impedido?
Contestaciones
prácticas a preguntas como estas, ayudarán a maestros y padres a crear un
entorno para el no vidente que alimentará sentimientos de elevada autoestima.
Tenemos la
certeza de que algunas características identificables tipifican a todos los
niños visualmente impedidos. Un cuidadoso análisis de las habilidades,
incapacidades, gustos y miedos de cada niño, nos dará la más útil información
para elaborar un programa para promover la autoestima a un grado más elevado.
Como no tenemos indicación de que la falta de visión tenga un efecto universal
en los niños, parece adecuado estudiar y utilizar aquellas técnicas que
promuevan una elevada autoestima en niños videntes. Con ciertos ajustes, la
mayoría de los niños no videntes son ahora educados juntamente con los
videntes. El resultado de los niveles logrados es similar al de los estudiantes
"normales" con capacidad equivalente. Por lo tanto, la formación de
una elevada autoestima en niños visualmente impedidos, parece ser igual a la de
los videntes y los factores que influyen en el desarrollo de la autoestima,
parecen ser idénticos para todos los niños, sin tener en cuanta la presencia de
desventajas.
PAUTAS PARA
PADRES Y PROFESIONALES:
Las
condiciones que influyen en la formación de la autoestima, han sido
extensamente estudiadas por el Dr. S. Coopersmith. Sus descubrimientos proveen mayor comprensión
sobre cómo y por qué circunstancias precisas en la vida del niño, afectan su
desarrollo en la forma en que lo hacen. Los expertos suponen, centrando sus
investigaciones en el marco de la capacidad y el tratamiento, que estos están
relacionados a la formación de la autoimagen, como también lo están la edad y
factores y áreas de experiencia que influyen grandemente.
El Dr.
Coopersmith estudió las vidas de 271 niños para identificar los factores más
influyentes en el desarrollo de la autoestima. Descubrió que los padres de
aquellos niños con elevada autoestima, mostraban no solamente una relación
sólida con ellos sino que los aceptaban con cariño.
Al
descubrir que su hijo tiene deficiencias visuales, los padres a menudo
experimentan sentimientos de choque, desilusión y culpa. Luchan con las
preguntas "¿Por qué yo?", "¿Por qué mi niño?". Se
desmoronan sueños de compartir experiencias con el niño; de repente ambos han
sido colocados en mundos diferentes. Estos primeros sentimientos son normales;
algunos padres aceptan el desafío y encuentran que muchas experiencias y
actividades pueden ser compartidas.
La
aceptación del desafío es esencial para el desarrollo de una sana relación
padres-hijo. Luego muchos padres descubren que su centro cambia de lo que no
puede ser a lo que puede ser y de lo que no es posible a lo posible. Experimentan
con juegos que han sido adaptados al niño visualmente impedido y a menudo se
sorprenden al encontrar que muchos juegos no necesitan ningún tipo de
adaptación. Descubren un caudal de actividades que toda la familia puede
disfrutar junta, tales como patinar, andar en bicicleta (usando un tándem), hacer
picnics, etc. Mientras más actividades se agregan a la lista, la familia como
unidad siente una sensación de elevada autoestima. La forma en que los padres
han manejado la crisis en el pasado, determinará el tiempo que requerirán para
cada etapa de ajuste y para graduar la ayuda que necesitarán de los
profesionales.
Algunas
veces los padres buscan o por casualidad encuentran, en la comunidad,
jovencitos visualmente impedidos que se comportan perfectamente. Pueden llegar
a ser un buen modelo para la familia. Es importante que los padres los tengan
en cuenta como individuos con innata capacidad y con diferentes antecedentes de
experiencia y de entrenamiento; el individuo no nace funcionando a pleno, pero
lo consigue con habilidad natural y con entrenamiento. Una abundante
experiencia de vida y un programa de entrenamiento vocacional bien trazado,
pueden ser decisivos para impulsar un total funcionamiento. Para que un niño
adquiera amplia experiencia, requerirá que los padres sean creativos, como
también los maestros y aun el mismo niño no vidente.
Buscar la
perfección es en vano, si bien algunos niños visual mente impedidos persisten
en hacerlo, porque creen que los videntes son seres superiores, incapaces de
volcar la comida, tropezar con objetos o decir cosas ingenuas. Los padres
pueden ayudar al niño a que se de cuenta que los otros también cometen errores.
Pronuncie frases como las siguientes:
"A
veces creo que soy la cocinera que más ensucia en el mundo; mira la
mesada" o "Vi una señora en la tienda ayer, que por su torpeza volteó
un frasco de frutillas al suelo" o "¡Que lío! Tu hermano se volcó el
refresco en la camisa". Gradualmente el niño vera sus propios errores con
la perspectiva adecuada y no se preocupará mayormente cuando éstos ocurran.
El niño no
vidente debe conocer su entorno; debe lograr esto aun con la visión muy
disminuida o su falta total. La treta es confiar en su curiosidad natural y
hacer posible que él explore con las manos todo lo que lo rodea. Sin embargo,
se debe tener cuidado de no ir más allá de lo que lo impulse su curiosidad
natural y su interés. En otras palabras, no se lo debe forzar a la exploración
por el tacto; si es lo empuja demasiado desarrollará aversión a las
experiencias manuales. Recuerde que la exploración del entorno por parte del
niño, no está solo limitada al sentido del tacto. Una vez que comprenda las
formas, los tamaños y las texturas, puede lograr vastas cantidades de
conocimiento del mundo, a través de la descripción verbal. Por ejemplo, una
piscina en forma de riñón se puede describir fácilmente si el niño ha tenido
experiencia con objetos de la misma forma, si no posee este cono cimiento
básico, la descripción de la pileta será una tarea ardua.
Frecuentemente
se le pregunta al niño no vidente: "¿Qué les pasa a tus ojos?" Estas
preguntas que dirigen la atención hacia un defecto físico influyen
negativamente sobre la autoestima. Para que así no ocurra el niño debe tener
una preparación previa y ejemplos sobre el caso. Para evitar el efecto negativo,
se pueden seguir los siguientes pasos:
-
Debe
proveérsele de información fáctica sobre su falta de vista. Las explicaciones
deben darse con vocabulario apropiado a la edad del niño y a su comprensión. Ayúdelo
a registrar las preguntas que se le hacen más frecuentemente y periódicamente
revise la lista para estar segura que puede responder con facilidad a las
preguntas típicas.
-
Despierte
el interés del niño para inventar o representar situaciones típicas. Esto le
permite ensayar su respuesta en un ambiente familiar y haga que se sienta
cómodo con su papel en el diálogo. Invierta los papeles para que el niño pueda
dar respuestas haciendo el papel de otros actores.
-
Prevea
oportunidades para que el niño pruebe su nueva habilidad para contestar en el
ambiente que le es familiar.
-
Ayúdelo
con respuestas adecuadas cuando parezca que le faltan las palabras.
-
Espere
que el niño asuma gradualmente la responsabilidad total para contestar las
preguntas.
-
Contrariamente
a lo que se cree, la mayoría de las preguntas nacen de una curiosidad natural
más que de la malicia. Es vital que el niño discapacitado sepa esto y no piense
que debido a su incapacidad física le dicen maldades. Una pregunta típica de un
niño vidente de primer grado es "¿Te duele?" Los niñitos de primer
grado se golpean con frecuencia las rodillas, se caen y saben lo que es el
dolor; la pregunta, por lo tanto, es comprensible. Inste a una conversión que
se centre en temas tales como "¿Qué cosas?", "¿Qué cosa puedes
hacer bien?", "¿Qué te gusta de ti mismo?" Esto ayuda al niño
discapacitado a darse cuente de que no es el único que tiene problemas y que
las personas necesitan ayudarse unas a otras, compartiendo sus esfuerzos.
Límites
bien definidos dan al niño una base para evaluar su condición presente y para
determinar la evolución que hace en cuanto a conducta y actitud. Ellos enmarcan
las áreas seguras y las del peligro, establecen maneras aceptables por las que se
pueden obtener metas y enumeran los criterios que otros usan para juzgar el
éxito o el fracaso. Los niños discapacitados deben aprender que hay una
realidad social que exige, que premia los triunfos y rechaza a aquellos cuya
conducta no es aceptable.
A menudo
los padres y los maestros tienen dificultad para determinar si los límites que
han fijado son apropiados. Aún cuan do los niños visualmente impedidos tienen
más semejanza que diferencia con los videntes, los límites a veces deben
alterarse para ajustarse a necesidades especiales. Muchas normas de conducta y
proceder personal para los niños videntes, son también apropiadas para los
otros y no necesitan adaptación. Cuando se presentan discapacidades múltiples,
seguro que las normas requieren ajustes, pues es necesario hacer frente a la
capacidad individual.
Un esfuerzo
concentrado para descubrir las habilidades características y las tareas típicas
de ciertos grupos etarios, darán una valiosa información para establecer los
límites. De un niño de 3 años se puede esperar un repentino cansancio extremo o
una explosión emocional. Las risitas y las bromas sin sentido son propias a los
9 ó 10 años. A los 14 es típico sentirse solo y tímido. Tomarse un tiempo para
familiarizarse con los niños de un grupo etario, ayuda al adulto interesado a
seguir la evolución y el desarrollo del niño visualmente impedido, a tener más
objetividad y mejor perspectiva. Las normas de conducta deben ser claramente
especificadas y observadas a la luz de lo que es típico para un grupo de chicos
de la misma edad. Cuando los adultos le demuestran al niño que creen firmemente
que una técnica puede ser dominada, el niño comienza a convencerse de ello. El
constante estímulo y el elogio por el trabajo bien hecho, ayudarán al niño a
mantener la perseverancia requerida para un eventual dominio de esas técnicas.
Muchos niños necesitan más tiempo del normal cuando empiezan a aprender tareas
nuevas, tales como abotonarse la camisa, hacer la cama o comer correctamente.
Permítales el tiempo extra pero no reduzca los límites de lo que es aceptable.
A medida que la tarea se haga automática, la rapidez para terminar con ella
aumentará mucho más si se planean actividades interesantes para disfrutar
después que el trabajo esté hecho. Cuando sea posible, el trabajo debería
basarse en lo que es típico para niños videntes de la misma edad.
La
retroalimentación verbal y física son elementos vitales para mantener la
motivación y la perseverancia. Una sonrisa sensitiva y tranquila no le
transmitirá aprobación a un niño con problemas visuales pero "¡Es
bárbaro!" "Trabajaste mucho más rápido que ayer", junto con un
abrazo o un apretón ocasional, le indican al niño no vidente que Ud. está
contenta con lo que ha hecho.
El
reconocimiento por la conducta esperada, aumentará la frecuencia de esa
conducta y levantará su amor propio. Señalar a un niño lo que hace mal (como
tocar la comida con las manos) sólo le indica la acción inaceptable. Sin vista
no puede observar cómo comen los otros y puede no tener idea de lo que se
espera de él. Comentar cuando un niño hace algo correctamente "Me gusta la
forma derecha con que te has sentado" le dará un modelo de conducta que a
Ud. le gustaría que mantenga. El niño experimenta un sentimiento de autovalía
al saber que le ha agradado a Ud. Su autoestima crece a medida que los
comentarios sobre sus acciones se hacen más positivos. Muchos niños visualmente
impedidos han desarrollado posturas inaceptables y no han aprendido la
costumbre social de volverse hacia la persona que habla o a quien se le habla.
Los continuos comentarios negativos acerca de actitudes incorrectas, generalmente
no producen mejoramiento en el comportamiento. Una mejor forma de actuar es
decirle honestamente al niño que no es correcto pararse dando la espalda a la
persona con la que se habla. Con tranquilidad, calma y permanentemente, ubique
al niño en posición antes de que Ud. comience a hablarle, de manera que Ud.
quede de frente a él cuando le hable. Si su posición comienza a decaer deje de
hablar y espere pacientemente hasta que levante la cabeza; luego siga hablando.
Horas y horas de práctica son necesarias para vencer hábitos incorrectos
establecidos hace ya tiempo, así que sea paciente. El conocimiento de que Ud.
está haciendo algo correctamente aumentará su sentimiento de bienestar y valor.
La
grabación de los límites establecidos y luego la documentación del progreso a
medida que el niño actúe con éxito dentro de esos límites, fortalecerán el
conocimiento de sus características positivas. Lleve un listado de todo lo que
el niño ha logra do dominar. Todo debe ser incluido, desde cerrar una puerta silenciosamente,
hasta hacer la cama. Las siguientes son anotaciones que podrían figurar en el
listado:
Puedo Puedo
Lavar los
platos Atarme
los zapatos
Discar un
número de teléfono Vestirme
Pasar la
aspiradora a las alfombras Barrer la vereda
Cortar el
césped Tender la cama
Cortar la
carne Guardar los juguetes
Preparar mi
almuerzo Cepillarme los dientes
Es más
fácil para un niño aceptar su defecto físico si puede señalar con orgullo una
larga lista de logros. Los niños con elevada autoestima creen que pueden hacer
bien muchas cosas diferentes.
A veces los
niños visualmente impedidos se sorprenden al des cubrir que algunas cosas que
ellos hacen fácilmente son difíciles para sus hermanos o para otros niños. Permítale
que compare su lista de logros con la de algún otro niño. Esta es una excelente
forma para que descubra que las técnicas de cada individuo son diferentes y que
se esperan características distintas de cada ser humano,
La
siguiente es una lista parcial de actividades que puede ayudar a establecer un
repertorio positivo de logros para aquellos niños que aún no han tenido éxito:
COMENZAR
CON LAS TAREAS DOMÉSTICAS:
- Barrer la
vereda
- Lavar los
muebles del patio
- Vaciar
los papeleros
- Doblar
las, toallas
- Poner la
mesa
- Recibir
todos los días la correspondencia
- Tender la
cama
- Sacar la
vajilla del lavaplatos y guardarla
- Lavar los
platos
- Limpiar
el lavatorio y la bañera
- Cambiar
las lámparas de luz
- Recoger
las toallas sucias del baño
- Abrir y
cerrar las ventanas
- Abrir y
cerrar la puerta con llave
- Arreglar
las revistas formando una pila
- Cambiar
el papel higiénico
COMENZAR
LAS TAREAS DE LA COCINA:
- Lavar
tomates y sacarles el tronco
- Preparar
limonada o jugo helado
- Abrir un
paquete de papas fritas y llenar un bol
- Hacer
tostadas
- Poner
manteca a las tostadas
- Arreglar
queso en rodajas en un plato
- Preparar
la comida para el desayuno en un bol
- Sacar
cubitos de la cubitera y volverla a llenar
- Hacer
flanes instantáneos
- Hornear
galletitas:
- Galletas
ya preparadas y congeladas - sólo hornearlas
- Mezcla
para torta - preparar y hornear
- Unir las
galletitas
- Cocinar
salchichas
- Poner una
salchicha en una medialuna preparada y cruda; colocarla en una tortera y
cocinarla de acuerdo a las instrucciones del paquete.
Un grupo de
investigadores ha informado que frecuentemente hay dos tipos de actitudes entre
los padres y los niños con elevada autoestima. La de los padres a menudo se
asocia con la aceptación; la definición de límites firmes se puede encontrar acompañada
por el respeto a la expresión individual. El consenso general entre varios
autores parece ser que la identificación del niño con sus padres aumenta
considerablemente si el niño ha desarrollado su autoestima. Tenerla en alto
grado es un reflejo de la aceptación de sus padres. En esencia, es más probable
que siga los pasos de sus padres y que voluntariamente ceda a sus deseos si
éstos muestran con frecuencia aprobación. Esto no quiere decir que los padres
nunca deban criticar, corregir o castigar una conducta incorrecta por parte de
los niños. Se debe mantener el equilibrio. Nutrir la autoestima exige a los
adultos responsables que reconozcan y elogien los progresos que observen, en
cuanta ocasión sea posible. El niño aceptará las críticas y el castigo adecuado
sin pérdida de su estimación si puede neutralizar su sensación de fracaso con
el conocimiento de que hay muchas otras cosas que puede hacer correctamente.
Normalmente,
los niños videntes con mucho amor propio, con frecuencia imitan las actitudes,
vestimenta o acciones de sus padres. Seguir sus huellas es un típico sueño para
el futuro, especialmente en un niño de 5 a 7 años de edad. El no vidente a
veces se da cuenta que no podrá seguir el estilo de vida de sus padres por su
falta de vista. Es importante qué los padres indiquen a los niños que no están
preocupados por su desventaja o por la potencial influencia que ello pueda
tener en su futuro. Necesitan saber que Ud. los ama como son.
Ahora se
consigue sofisticado material óptico y diseños electrónicos que pueden
acrecentar la independencia de las personas carentes de vista. Solo aquellos
individuos que se sientan cómodos usando esos artefactos en público,
funcionarán óptimamente. Un niño que necesita elaborados aparatos debe ser
alentado a experimentar el equipo en diferentes lugares. La ardua y constante
tarea, mejorará sus habilidades y las palabras de aliento, a medida que Ud. y él
reconozcan sus adelantos, acrecentarán su autoestima. Su aliento es como un
sello de aprobación y hace que rechace el sentimiento de vergüenza que pueda
experimentar por tener que usar un equipo especial. Incúlquele la filosofía de
que lo que hace una persona es más importante que cómo lo hace. Las actividades
de tiempo libre, con cierto significado, fortalecen mucho la autoestima. Muchos
adultos no videntes disfrutan esquiando, haciendo esquí acuático, andando en
bicicleta, escalando montañas y remando. El entrenamiento para ello, debe comen
zar en el ambiente familiar cuando el niño es pequeño. Gimnasia, correr,
resbalar, saltar, aprender a caer en forma adecuada y la alegría de participar
en actividades grupales, crearán una base para que el niño disfrute toda su
vida. Flexibilidad física, la direccionalidad y respuesta rápida de las
direcciones se dominan sólo después de años de práctica, en los juegos propios
de los niños.
La
autoestima del niño aumenta considerablemente cuando puede poner el toque
personal a las actividades y hechos descriptos por otros. Sólo enroscándose,
dando vueltas, cayendo y saltando podrá apreciar totalmente y disfrutar esas
actividades cuando otros se las cuenten. Un viajero imaginativo experimenta
alegría y tristeza cuando lee y se comunica con el autor solamente si puede
conectarse a las actividades que se describen.
Si bien el
físico saludable y los ejercicios fortalecen el cuerpo, no siempre son
agradables. Son, sin embargo, requisitos previos para actividades más
expresivas, como la danza creativa. Cuando el niño se de cuenta de lo que su
cuerpo es capaz de hacer, con aliento y con práctica, su amor propio se
elevará. "Así la danza, si bien es un medio muy útil para intensificar el
movimiento con un propósito va más allá de ello al ofrecer un medio con el cual
expresar la liberación de las fuerzas internas
de la
vida".
Desarrollar
un dominio de la flexibilidad, fuerza y agilidad nos darán poderío interior y
una cálida sensación.
Las
actividades deben ser dirigidas a cada grupo etario. Un joven de 20 años ha
aprendido a desenvolverse apropiadamente, porque lo ha hecho a los 5, a los 8 y
a los 12 años de edad. Quizás Ud. no apruebe el estilo del peinado o los
códigos de la vestimenta de un joven moderno, pero si su niño va a tener una
activa vida social, necesita semejarse a ellos. Ganará confianza cuando los
amigos comenten acerca de su apariencia moderna. Los años de la adolescencia no
son fáciles, ni aún bajo las mejores circunstancias; el niño no vidente tiene
que enfrentar, además, otras crisis adicionales. Manejar un auto es un objetivo
prioritario para la mayoría de los chicos de 15 años. Ni el más intenso deseo
lo hará posible para el niño visualmente impedido, pero soportará su desengaño
más fácilmente si Ud. tiene para él actividades que pueda disfrutar a la salida
de la escuela o para los fines de semana. Trotar, hacer dedo, ir a campamentos
y picnics en la playa equilibrarán una autoestima amenazada.
Mangold, S. S.
Referencia bibliográfica:
MANGOLD, S. S. (1986?). Fomentar una Elevada Autoestima en
Niños Visualmente Impedidos
En ICEVH, Nº 48. Córdoba (Argentina): ICEVH.
Traducción de Susana E.
Crespo y Marta Sarría de:
MANGOLD, S. S. (1982): Nurturing High Self Esteem in Visually Handicapped. En A
Teacher’s Guide to the Special Education Needs of Blind and Visually
Handicapped Children.
INTEREDVISUAL