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Problemas de auto-aceptación en lesbianas y gays |
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Aunque son
muchas las personas homosexuales que viven su homosexualidad de una
manera libre y sin problemas, también son todavía numerosas aquellas
que encuentran muy difícil ser gay o lesbiana en un mundo
predominantemente heterosexual. Algunas de estas personas tienen
problemas de autoaceptación: piensan que ser homosexual es una especie
de maldición, se sienten culpables o avergonzadas e incluso pueden
llegar a mantener relaciones con personas del otro sexo tratando de
negar ante sí mismas y ante los demás sus verdaderos sentimientos.
Este autorechazo o negación (o ambas cosas) traerá consigo una serie
de problemas de tipo psicológico, principalmente depresión y una gran
insatisfacción con su vida, junto a una sensación de falsedad, de no
estar siendo ellos mismos o de estar engañando a sus amistades y
familiares, lo cual a su vez agrava los problemas. De hecho, una persona
homosexual que no se acepta a sí misma puede sentirse culpable por ser
lesbiana o gay y culpable también por ocultarlo.
En otros casos, los problemas están más relacionados con los demás:
miedo a la reacción de los otros, miedo a ser rechazados por sus
amistades o familiares, a ser considerados raros, a la posibilidad de
escuchar comentarios desagradables...
Y, por último, otro grupo de homosexuales puede tener problemas tanto
de autoaceptación como de miedo al rechazo.
En cualquier caso, el resultado va a ser, en muchos casos, la ocultación
de su verdadera identidad. Eso puede hacer que les resulte más difícil
encontrar a otras personas como ellos con quienes puedan sentirse
identificados y, por tanto, menos aislados, y compartir sus inquietudes
y sentimientos con libertad, o bien, encontrar a alguien de quien
enamorarse y con quien mantener una relación de pareja estable.
Depresión, sensación de soledad o abuso de drogas o alcohol como una
manera de evitar una realidad que niegan, son los problemas más
frecuentes que pueden tener estas personas, entre otros. ¿Cómo
podemos ayudarles a superar estos problemas?
El objetivo de la terapia psicológica es conseguir la aceptación de su
homosexualidad, eliminando sentimientos de culpa, vergüenza, depresión,
etc. Para ello se utiliza la terapia racional emotiva a través de
Internet y por e-mail, según la cual, lo que las personas se dicen a sí
mismas y su forma de interpretar la realidad es la principal causa del
malestar psicológico en general. Por
tanto, si detectamos aquellas creencias y pensamientos que están
provocando y manteniendo sus síntomas, y las transformamos en otras más
funcionales y sanas, el malestar psicológico desaparecerá. Entre las
tareas a realizar durante la terapia se encuentran las siguientes: 1.
Detectar aquellas ideas
falsas y negativas relacionadas con la homosexualidad que puedan
tener y cambiarlas por otras más realistas y saludables. Las personas
que no aceptan su orientación sexual pueden tener muchas creencias (la
mayoría basadas en falsos estereotipos) acerca de gays y lesbianas,
como "ser homosexual es algo vergonzoso, malo, pervertido...",
"las lesbianas tienen un aspecto con el que yo no encajo y no podré
sentirme identificada con ellas", etc. Todas estas ideas acerca de
los homosexuales son más abundantes y más falsas cuanto más aislada
esté una persona del colectivo de lesbianas y gays y mayor sea su
desconocimiento de la realidad y gran diversidad de estas personas. Por
tanto, un paso importante en la terapia es mostrarles las realidad tal
cual es y ayudarle a modificar esas creencias erróneas que tanto daño
pueden hacerle. 2. Detectar
aquellas ideas falsas y negativas relacionadas con las reacciones de los
demás, como
"si les digo a los demás que soy gay pensarán que soy de un modo
determinado y no me verán tal y como soy de verdad". También es
posible que una persona pueda estar ocultando su homosexualidad por
miedo a la reacción de sus amistades, para descubrir más adelante que
dichas amistades la aceptan sin demasiados problemas. Muchas de las
expectativas sobre la reacción de los demás pueden ser falsas. Por
supuesto, otras serán ciertas. Por este motivo, durante la terapia
tenemos también en cuenta el siguiente apartado 3.
Proporcionarles herramientas psicológicas
para afrontar los posibles problemas que puedan surgir
en diferentes áreas de su vida (familiar, laboral, amistades,
pareja, etc) y ayudarles a trazar el plan de acción más adecuado a sus
circunstancias. Por ejemplo, si alguien piensa “si mis padres me
rechazaran sería terrible” tendremos que trabajar en ese creencia y
ayudarle a cambiar este punto de vista tan catastrófico por otro más
adaptativo y saludable, como “si mis padres me rechazan lo sentiré
mucho, pero no es una catástrofe y no voy a hundirme si eso sucede” o
bien “intentaré hacer lo posible para que me acepten pero si a pesar
de todo no lo hacen, será su decisión y yo seguiré con mi vida siendo
yo mismo y aceptándome”. Es decir, muchas de las cosas que
consideramos terribles e insoportables, no lo son en realidad y podemos
soportarlas, superarlas y ser felices a pesar de ellas. Por supuesto, si
se trata de una adolescente que vive en casa de sus padres y que tiene
muchas posibilidades de se expulsada de casa si se enteran de su
lesbianismo, entonces, tal vez la mejor terapia sea prepararla para que
si esto sucede sepa encararlo sin verlo como una situación insuperable
o sin salida, pero al mismo
tiempo, sería recomendable que no dijera nada hasta poder valerse por sí
misma. 4.
Saber afrontar adecuadamente el rechazo o la discriminación
cuando, de hecho , se produzca, aprendiendo a no dejar que eso le
perturbe demasiado, le deprima o afecte a áreas importantes de su vida.
Por ejemplo, saber afrontar de la forma más adecuada para él o ella el
rechazo por parte de compañeros de trabajo, si se diera el caso. Para más información puedes consultar los siguientes enlaces: - En
el apartado sobre Terapia
Racional Emotiva
explicamos con más detalle los fundamentos de esta terapia a un nivel
general; cómo los pensamientos y creencias influyen en las emociones y
el malestar psicológico, y cómo podemos modificar nuestras emociones
negativas (depresión, ira, vergüenza, miedo...) mediante la
transformación del pensamiento. Es decir, convertir las creencias
irracionales (inadecuadas, falsas, exageradas, catastrofistas,
derrotistas, autodenigrantes...) que provocan malestar, en creencias
racionales y saludables. - En
el apartado El
tratamiento de la depresión
explicamos cómo se trata la depresión mediante terapia racional
emotiva. - En el apartado Cómo trabajamos obtendrás información sobre precios, forma de pago y el modo de trabajar del Centro de psicología Cepvi. |